La inducción a la lactancia materna es el proceso por el que una mujer puede estimular su pecho para conseguir producir leche para su bebe. Entre los motivos que pueden darse para realizar este proceso están:

  • Adopción de un recién nacido.
  • Recuperar la lactancia después de haber sido interrumpida por cualquier motivo.
  • Una pareja de mujeres en las que la madre no gestante quiere amamantar a su bebé.

 

En el blog de hoy os contamos todo lo que necesitáis saber sobre la inducción de la lactancia sin gestación.

 

Si no hay embarazo, ¿es posible inducir la lactancia?

 

Sí, las madres no gestantes pueden dar el pecho aunque no haya gestación, aunque es necesaria una preparación previa. Cuando no ha habido gestación y se pretende amamantar, lo primero es activar la glándula mamaria para lograr el desarrollo adecuado del pecho.

 

El tiempo que falte para la llegada del bebé determinará qué tipo de inducción llevaremos a cabo. Existen una serie de protocolos de referencia para realizar este proceso creados por el pediatra Jack Newman y la consultora de lactancia, Leonore Goldfarb.

 

Ambos especialistas, desarrollaron dos tipos de inducción para lograr el desarrollo de la glándula mamaria.

 

 

  • Protocolo regular: seis meses antes de la llegada del bebé.

  • Protocolo acelerado: 4-8 semanas antes de la llegada del bebé.

 

Aunque la composición nutricional de la leche es totalmente adecuada para satisfacer las necesidades del lactante, es imposible determinar qué pasará con esta práctica. La inducción a la lactancia no siempre garantiza conseguir una producción de leche que logre una lactancia exclusiva, por lo que es mejor no tener expectativas claras en este proceso. 

 

En ocasiones, si la futura madre lactante tiene el tiempo suficiente para prepararse antes de tener que dar el pecho, es probable que su proveedor de atención médica le prescriba una terapia hormonal. En esta línea, lo suplementos de estrógenos o progesterona suelen ser los más pautados. 

 

En cualquier caso, para llevar a cabo este proceso es fundamental consultar a los profesionales especialistas en lactancia: ginecólogos, matronas y expertos en lactancia. Ellos facilitarán el proceso en función de cada caso.