Alrededor de la semana 13 de embarazo se produce en la cabeza del feto un fenómeno: el crecimiento del lanugo, una finísima capa de vello que recubrirá a nuestro bebé mientras se esté formando en nuestro útero.

Como la piel del melocotón, así es el lanugo

Fino, suave y, en la mayor parte de las ocasiones, poco pigmentado. Esta especie de pelo comienza a aparecer primero en la cabeza del feto, alrededor de la semana 13 de embarazo, para después ir extendiéndose por todo el cuerpo.

Su objetivo es proteger a nuestro bebé de la irritación que puede producirle el liquido amniótico en la piel, la deshidratación o el frío. En este último caso, cabe destacar que esta capa protectora actúa como «efecto manta», es decir, mantiene una temperatura corporal constante en el feto.

El lanugo y la vernix caseosa

Aunque el lanugo crece de manera espontánea, forma parte de lo que se conoce como vérnix caseosa: una especie de crema blanquecina que recubre a los bebés recién nacidos y que les protege la piel mientras están en el útero.

Aunque este ungüento va desapareciendo poco a poco a lo largo del embarazo, lo normal es que encontremos restos en los recién nacidos, sobre todo si son prematuros. Hasta hace poco, la tendencia era entregar el bebé a los padres totalmente limpio; aunque ahora cada vez se recomienda más encarecidamente no bañarle durante las primeras horas de vida. El objetivo de eso es que esta sustancia termine de cumplir su función con la piel del bebé: protegerle de infecciones bacterianas u hongos, así como reducir futuras lesiones cutáneas o mejorar la hidratación y elasticidad de la piel.

La vernix es una mezcla de secreciones sebáceas, células de la piel muerta y el eje central de nuestro artículo de hoy: el lanugo. Su color es variable y va desde el grisáceo hasta una tonalidad más amarillenta o, incluso, negruzca si se entremezcla con lo que se denomina meconio.

Expulsar el meconio, un proceso normal en recién nacidos

Durante las primeras 48 horas de vida de tu bebé, sus deposiciones serán diferentes a lo que puedas estar acostumbrada. Serán una sustancia viscosa y espesa, de color oscuro, llamada meconio. Se trata de una materia que se genera en el tubo digestivo del bebé durante el embarazo: células muertas, líquido amniótico, moco, lanugo o bilis que se quedan en el intestino del bebé y que debe ir expulsando.

¿A dónde va ese vello cuando se le cae al bebé?

Aunque lo más habitual es que el lanugo se desprenda de su piel en la semana 39 o 40 de embarazo y pase a formar parte del meconio, es posible que nuestro bebé nazca con algo de este vello en la cabeza o zonas como orejas, sienes, espalda u hombros. No te asustes si es especialmente largo u oscuro, es totalmente normal.

Si es tu caso, no debes hacer nada con este débil vello, ya que se irá cayendo solo y no interferirá en absoluto con el pelo que le saldrá más adelante.

Desde MaterMap esperamos que este post sobre el lanugo te haya resultado interesante. Te recordamos que es meramente informativo y te recomendamos acudir a un especialista en caso de duda.