El momento del parto es uno de esos capítulos de la vida que se queda marcado en nuestra memoria para siempre. Aunque hay muchas variables que pueden escaparse a nuestro control, ya que no todos los partos son iguales y la opinión de un obstetra es algo fundamental que debemos valorar, tenemos mucho poder de decisión sobre ese momento.

De hecho, desde 2004 existe una corriente que pretende visibilizar la forma en la que se atienden los partos, cumpliendo todos los derechos vinculados al nacimiento. Lo que se conoce como «parto respetado o humanizado».

Este término tiene que ver con un asesoramiento médico para una toma de decisiones segura e informada, pero que tenga en cuenta también particularidades de cada familia, como etnia, religión o nacionalidad. Es decir, un parto que respete los derechos de la madre, el bebé y la familia; evitando, por ejemplo, intervenciones innecesarias o permitiendo ser activos a la hora de elegir aspectos como el control del dolor en el proceso.

Una de las cuestiones que más se discute en la actualidad es el derecho a elegir en qué posición o postura dar a luz, aspecto que en muchas maternidades no se respeta.

¿Conoces todas las posturas para dar a luz que existen? Te las explicamos:

  1. La clásica litotomía. Es la posición más utilizada en la actualidad. Con ella los médicos tienen mejor visibilidad y control de lo que ocurre durante el parto, lo cuál no deja de ser importante. A pesar de todo, la mujer no tiene suficiente control sobre su cuerpo, dificulta el empuje y aumenta el riesgo de desgarros o la necesidad de episiotomía.
  2. Parto a cuatro patas. Si haces yoga, te sonará la postura del gato. Dicen de ella que es la menos dolorosa y la que permite evitar desgarros.
  3. Sentada. En muchos hospitales cuentan con sillón de partos. Una silla con forma de U, en la que el acompañante puede servir de punto de inclinación sobre el que hacer fuerza durante el parto.
  4. De pie o en cuclillas. En muchas culturas, dar a luz en posición vertical es lo más habitual. Esta postura aplaca el dolor y permite a la mujer tener un mejor control sobre su propio cuerpo y las sensaciones; lo que ayuda a empujar en el momento de las contracciones. Si te decantas por esta postura, es fundamental contar con alguien que te sostenga en todo momento.

Te recomendamos que, además de escuchar el asesoramiento médico, hagas un ejercicio de reflexión previo al momento del parto y te hagas preguntas del tipo:

  1. ¿Quiero un parto natural sin intervención médica, en la medida de lo posible?
  2. De todas las posibilidades que hay, ¿cuál es la que me hace sentir más segura?
  3. ¿Deseo dar a luz sin epidural, con epidural o epidural ambulante?
  4. Si no deseo epidural, ¿puedo disponer de otro tipo de técnicas para el alivio del dolor?

Recuerda que tienes la posibilidad de presentar un plan de parto propio en cualquier hospital. Un protocolo que debe llevarse a cabo salvo que surjan complicaciones en el momento de dar a luz. Además, tienes el derecho de acudir acompañada de la persona que tú elijas. Cada vez son más los hospitales que, en caso de cesárea, permiten la entrada al quirófano del acompañante, salvo que se trate de una cesárea de urgencia o cualquier otra situación de riesgo.

Desde MaterMap te recordamos que el contenido de este post es meramente informativo y te recomendamos la consulta a un especialista en caso de duda.