Son muchas las mujeres que tienen un aborto involuntario en algún momento de su vida. El aborto involuntario o espontáneo es la pérdida de la gestación antes de la viabilidad; es decir, el embarazo termina por sí solo en las primeras 20 semanas de gestación. Sufrir un aborto involuntario no significa que volverá a ocurrir en otro intento por quedarse embarazada. Sin embargo, sí hay mujeres que padecen más de un aborto involuntario. En este caso, hablamos de pérdida recurrente del embarazo.

La Sociedad Americana de Medicina Reproductiva (ASRM) define la pérdida recurrente del embarazo como dos o más pérdidas del embarazo clínicamente comprobado; y la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) señala tres o más pérdidas, no necesariamente intrauterinas.

Cada uno de los abortos espontáneos que tenga una mujer puede presentar síntomas diferentes, entre los que destacan:

  • Manchado o sangrado
  • Dolor de espalda de intensidad leve a intensa
  • Pérdida de peso
  • Secreción de moco blanco-rosado de la vagina
  • Contracciones dolorosas
  • Tejido que parece un coágulo y sale de la vagina
  • Disminución repentina de los signos de embarazo

Existen factores generales que aumentan el riesgo de aborto como la exposición a tabaco y otros tóxicos ambientales, la obesidad materna, la edad materna, el pasado reproductivo y la edad gestacional entre otros. En cuanto a las causas de los abortos recurrentes, aunque en la mayor parte de los casos resultan desconocidas, pueden ser:

  • Factores genéticos que ocasionan anomalías cromosómicas en el feto
  • Factores anatómicas que provocan alteraciones en la forma del útero
  • Defectos en la implantación del óvulo en el útero una vez fecundado
  • Enfermedades autoinmunes de la madre que afectan a las defensas necesarias para luchar contra las infecciones

En función de los factores que causen la pérdida gestacional recurrente existen distintos tratamientos:

  • La fertilización in vitro, cuando la pérdida gestacional es causada por problemas genéticos
  • Los tratamientos con medicamentos, de acuerdo con el diagnóstico
  • La reparación quirúrgica, cuando existen problemas anatómicos en el útero
  • El uso de anticoagulantes, cuando se presentan problemas de coagulación o trombofilia

Desde MaterMap esperamos que este post sobre la pérdida recurrente del embarazo te haya resultado interesante. Es preciso tener en cuenta que hoy en día hay muchos avances médicos y existen otras alternativas para la maternidad. De cualquier manera, te recordamos que el contenido es meramente informativo y que debes consultar a un especialista en caso de dudas.