El atragantamiento es un suceso para el que no estamos preparadas y ante el que muchas veces no sabemos cómo reaccionar, especialmente si quien lo sufre es nuestro hijo. Un bebé se atraganta cuando un cuerpo extraño se introduce en su vía respiratoria, impidiendo que aire entre o salga con normalidad de los pulmones.

Para saber cómo debemos actuar si un bebé se atraganta, vamos a repasar contigo la guía elaborada por la Asociación Española de Pediatras de Atención Primaria (AEPap). En primer lugar, la alerta de atragantamiento se activará si el niño se lleva las manos al cuello, tose intensamente y no puede hablar. La pérdida de consciencia es otro de los síntomas junto con ponerse de color morado.

Si el niño está tosiendo de manera consciente, debemos procurar que mantenga una posición incorporada y animarle a que siga tosiendo. No tenemos que zarandearle ni darle golpes en la espalda.

Si la tos es inefectiva, lo primero que tenemos que hacer es comprobar si hay un objeto en la boca y extraerlo si es accesible. Si no es accesible o no se ve, procederemos a dar al niño cinco golpes en la espalda acompañados de cinco comprensiones torácicas si tiene más de un año y cinco compresiones abdominales si tiene menos de un año.

En el caso de que el niño no esté consciente, tendremos que abrir una vía aérea con la maniobra mente-mentón. Si respira, le colocamos en posición de seguridad; y si no se mueve el tórax, intercalaremos 30 compresiones torácicas con dos respiraciones boca a boca. Si no respira, haremos cinco insuflaciones con la maniobra boca a boca o boca a boca-nariz. Si se mueve el tórax pero no hay pulso, intercalaremos 30 compresiones torácicas con dos respiraciones boca a boca.

Durante la realización de estas maniobras frente al atragantamiento, debemos comprobar la respiración y los signos vitales del bebé. Mirarle la boca y sacar el cuerpo extraño si es accesible.

¿Cuándo tengo que llamar a urgencias si mi hijo se atraganta? Si después de todas las técnicas anteriores, no se pasa el atragantamiento o no mejora la dificultad respiratoria. También si la tos es débil o inefectiva y si el niño se pone morado o pierde la consciencia.

Desde MaterMap esperamos que este post te haya resultado interesante y te recordamos que es meramente informativo.