La fiebre es un síntoma muy frecuente en los primeros años de vida y uno de los principales motivos de las consultas a los pediatras. Cuando la temperatura que marca el termómetro sube, se activa la alarma materna y paterna. Sin embargo, lo primero que hay que tener en cuenta es que la fiebre no es una enfermedad, sino un mecanismo de defensa del organismo contra las infecciones, tanto las causadas por virus como por bacterias.

Tal y como recoge la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) en su ‘Catálogo de la fiebre’, la fiebre no causa daño por sí misma en el cuerpo de nuestros pequeños y es preciso tratarles solo cuando se acompaña de malestar general o dolor. El Paracetamol y el Ibuprofeno son los medicamentos que se utilizan habitualmente en estos casos, dosificados en función del peso del niño y no de la edad. Como promedio, disminuyen la fiebre alrededor de un grado una hora después de su administración.

En MaterMap, vamos a repasar algunas recomendaciones para cuando nuestros hijos tienen fiebre:

  • Solo hay que administrar antitérmicos cuando la fiebre se acompañe de malestar
  • No es aconsejable alternar Ibuprofeno y Paracetamol ni usarlos los dos a la vez
  • Ofrecerles abundantes líquidos para que estén bien hidratados
  • No abrigarles ni desnudarles demasiado
  • El uso de paños húmedos y de friegas de alcohol para el tratamiento de la fiebre está desaconsejado

¿Cuándo debemos acudir a urgencias si nuestros niños tienen fiebre?

  • En menores de 3 años, la fiebre siempre requiere consulta urgente
  • Si la fiebre dura más de 48-72 horas
  • Cuando el pequeño está muy adormilado, irritable o con un llanto excesivo
  • Si le aparecen erupciones en la piel, de color rojo oscuro o morado
  • Cuando le cuesta respirar, convulsiona o pierde el conocimiento

Desde MaterMap te recordamos que este post sobre la fiebre en la infancia es meramente informativo. En caso de dudas, es preciso realizar una consulta al pediatra.