El nacimiento de un bebé marca una nueva etapa en la vida familiar. Se abre un abanico enorme de vivencias que nos obligan a aprender sobre la marcha. Una de los primeros acontecimientos con el que tienen que lidiar los padres, tras la llegada de un nuevo miembro a la familia, es la pérdida de peso fisiológica del recién nacido. Es totalmente normal y esperable, puede general angustia y desconfianza en el propio cuerpo y su capacidad de alimentar al pequeño.

La variación de peso puede ser:

  1. Entre un 5-7%: considerada una pérdida normal
  2. Entre un 7-9%: es necesario valorar la alimentación, la trasferencia de leche y el número de pises y cacas
  3. Más de un 10%: inicio de suplementación, bien con leche materna o artificial, con un método de baja interferencia con la lactancia, y ver si existe alguna dificultad para amamantar, tanto por parte del bebé como de la mujer

Las razones por las que el bebé pierde peso los primeros días se debe al exceso de líquido que pierde a través de la orina, la expulsión del meconio. Esta pérdida también es debida a un peso no real por los sueros intravenosos que recibió la madre en el parto y que llegan a él o por un inicio tardío de la lactancia, como ocurre en muchas cesáreas.

Lo más importante es saber que es lo normal en esta pérdida de peso y su posterior recuperación. A partir del quinto día el bebé debe estar ya ganando peso, para recuperar el peso de nacimiento antes de los 15 días. Desde ese momento, se considera normal una ganancia media de unos 20 gramos diarios, hasta las 6 semanas de vida.

Si estos hitos no se alcanzan, es importante realizar una visita al pediatra para valorar el estado del bebé. Tras esta consulta, si hemos optado por la lactancia materna y si se intuye que el problema es de la transferencia de leche entre madre y bebé, puede ayudar acudir a una asesora de lactancia que encuentre el origen de la dificultad y poner solución.

Desde MaterMap deseamos que este post te haya resultado útil. Te recordamos que es meramente informativo y que en ningún caso sustituye la consulta con el especialista de salud o de lactancia.