En los últimos años se ha establecido una gran polémica en torno al consumo de zumos de frutas, tanto caseros como industriales. Realmente sí hay una diferencia significativa entre tomar la fruta entera y tomarla en líquido.

¿Qué beneficios aporta el consumo de fruta entera? Mantiene toda su fibra, lo cual ayuda a controlar los picos de glucosa por la fructosa ingerida. También es mucho más saciante precisamente por dicha fibra. Al masticarse, produce una sensación de saciedad que nos frena de comer más de lo que necesitamos.

¿Qué supone para nuestro organismo consumir fruta en zumos? Cuando tomamos un zumo natural ingerimos más cantidad de fructosa, ya que se necesita más de una pieza fruta para llenar un vaso. Al no llevar fibra, la glucosa se transforma en azúcar libre (más kilocalorías), que pasa a nuestro torrente sanguíneo.

Hay dos tipos de vitaminas: hidrosolubles y liposolubles. Mientras que el cuerpo elimina el exceso de las primeras, las segundas se almacenan en el cuerpo si este no las utiliza. Con los zumos naturales se puede llegar a ingerir más vitaminas liposolubles de lo necesario. Este exceso de ellas es tan malo para el organismo como su déficit. Además es fácil exceder la cantidad diaria recomendada de fruta.

Por otro lado, con los zumos industriales la cantidad de azúcar y calorías aumenta considerablemente.

En ambos casos, al no haber fibra y tampoco masticación, no aparece la sensación de saciedad, haciéndonos ingerir aún más alimento y aumentando la cantidad de calorías.

Desde MaterMap queremos darte a conocer estas diferencias entre la fruta entera y el zumo; y que tú personalmente tomes tus propias decisiones o amplíes esta información si lo consideras necesario. Sabiendo pros y contras, se puede optar por tomar un zumo de manera ocasional. Como en casi cualquier cosa, los términos medios y el sentido común son la mejor opción.