Los hitos del desarrollo del bebé es algo que está siempre presente en la mente de los padres. Uno de los más importantes es la adquisición del gateo, ya que les suponen un gran paso hacia la independencia.

El gateo no es más que la acción de desplazarse de un sito a otro con cuatro puntos de apoyo. Realmente no existe un único tipo de gateo ya que, dependiendo de autores, hay diferentes clasificaciones en función del apoyo y de la forma de desplazamiento.

Por regla general, los bebés comienzan a gatear en torno a los 9 o 10 meses, siendo normal en el margen entre los 5 y 12 meses. Aunque no es algo que todos los bebés hagan.

Entre los múltiples beneficios del gateo encontramos:

  • Mejora la percepción espacial y del propio cuerpo
  • Mejora el equilibrio y tonifica los músculos
  • Mejora la estabilidad articular
  • Mejora el desarrollo de la motricidad gruesa y fina, además de la coordinación
  • Ayuda a comenzar el proceso de lateralización (donde una manos se establece como dominante)
  • Ayuda al desarrollo del patrón cruzado (favorece el movimiento corporal organizado)
  • Favorece la lectura y escritura temprana

Es importante aclarar que el gateo beneficia todos esos aspectos, pero no significa que un niño que no gatee no los vaya a adquirir, ni que sea un freno en su desarrollo. Tampoco se garantiza todos los niños que gateen se verán beneficiados en todos esos puntos.

Si un bebé no gatea, que no sea por falta de oportunidades o por anteponer la marcha. Es importante ofrecerles estímulos, acompañamiento y mucho suelo para animarles a hacerlo.

Y si finalmente no gatea, adquirirá esas habilidades por otros medios.

Desde MaterMap esperamos que este post te haya resultado útil. Te recordamos que es meramente informativo y que, en caso de duda, es importante consultar con el pediatra.